

Te duele la muñeca tras un largo día escribiendo, tienes el pulgar dolorido después de una tarde haciendo scroll o sientes la mano cansada tras una maratón de videojuegos. Tus manos realizan una enorme cantidad de trabajo repetitivo cada día, a menudo sin descanso. Algunos cambios en tu configuración y rutina pueden ayudar a que se sientan más cómodas.
Tus muñecas y manos contienen muchas articulaciones pequeñas, tendones y músculos que trabajan juntos en cada clic, toque y pulsación de tecla. Cuando se repiten los mismos movimientos pequeños durante horas, con poco descanso, los tendones y músculos pueden cansarse y doler.
Los pulgares suelen llevarse la peor parte del uso del teléfono. Desplazarse y escribir con un solo pulgar, mientras sujetas el teléfono con el resto de la mano, exige mucho esfuerzo a los tendones de la base del pulgar. Los mandos de consola y los ratones pueden provocar lo mismo en tus muñecas y dedos.
En la mayoría de los casos, este tipo de dolor es señal de sobreuso más que de lesión, y suele remitir cuando disminuye la carga. Muchas personas lo notan más durante periodos de mucha actividad, como la época de exámenes o un proyecto intenso en el trabajo, cuando aumenta el uso de las manos y disminuyen los descansos.
Algunos cambios que pueden ayudarte en tu escritorio:
Algunas ideas para aliviar la carga de tus pulgares:
Para jugar, algunos cambios que pueden ayudar:
Hacer pausas breves y frecuentes permite que tus manos se recuperen. Alternar entre escribir y otras tareas, como leer o hacer llamadas, también ayuda. Los estiramientos Pomodoro de VIDA, en la esquina superior derecha, pueden recordarte que debes descansar durante el trabajo concentrado.
Durante un descanso, puedes probar a:
Si prefieres un estiramiento guiado, VIDA ofrece vídeos cortos que puedes seguir a tu propio ritmo.
Unos antebrazos y manos más fuertes soportan mejor el trabajo repetitivo. Algo que puedes probar un par de veces por semana, usando un peso ligero como una botella de agua:
Empieza con unas pocas repeticiones cómodas y aumenta gradualmente.
Es posible que pases de una jornada completa escribiendo a una tarde de videojuegos y navegación por internet, con poco descanso de por medio. Analizar todo el día puede ayudarte a identificar dónde hacer hueco. Cambiar algo de tiempo frente a la pantalla por actividades que utilicen las manos de forma diferente, como cocinar, hacer deporte o caminar, les dará un respiro.
Tu registro de dolor en VIDA puede ayudarte a identificar qué actividades hacen que tu muñeca o mano se sientan peor.