Trabajo con herramientas vibratorias y sus manos
Nicola Tik

Las herramientas vibratorias suelen dejar las manos con una sensación de hormigueo mucho después de haberlas soltado y, con el tiempo, esto puede provocar dolor, entumecimiento o pérdida de destreza. Es uno de esos riesgos laborales que se acumulan silenciosamente, y precisamente por eso es importante tomar medidas preventivas. Algunos hábitos pueden reducir notablemente la cantidad de vibración que llega a sus manos.

Entienda cómo afecta la vibración a sus manos

La vibración mano-brazo es simplemente el temblor que se transmite desde una herramienta eléctrica hacia las manos y los brazos. El cuerpo puede tolerar cierta cantidad, pero una exposición prolongada, día tras día, es lo que suele causar problemas, desde dolor y hormigueo hasta una sensación de torpeza o palidez y frío en las manos. Lo importante es saber que la dosis total es lo que cuenta, tanto la intensidad de la vibración como el tiempo de exposición. Esto le da dos puntos clave sobre los cuales actuar.

Reduzca su tiempo de exposición

El tiempo es el factor que usted puede controlar mejor. Interrumpir las sesiones largas con herramientas vibratorias y distribuir el trabajo a lo largo del día, en lugar de hacerlo todo de una vez, reduce la dosis que reciben sus manos. Alternar con tareas que no impliquen vibración permite que sus manos se recuperen. Siempre que un trabajo pueda realizarse con una herramienta menos potente o con mejor amortiguación, la dosis también disminuirá. Trabajar en periodos cortos y frecuentes, soltando la herramienta entre cada uso, es mucho más saludable que una sesión larga y continua.

Relaje el agarre

Cuanto más fuerte sujete y presione una herramienta vibratoria, más vibración se transmitirá a su mano. Dejar que la herramienta haga el trabajo, sosteniéndola con un agarre relajado y aplicando solo la presión necesaria, reduce la vibración que llega a usted. Las herramientas y accesorios de corte afilados y bien mantenidos vibran menos y requieren menos fuerza que los que están desafilados o desgastados. Guiar la herramienta en lugar de apretarla con fuerza alivia significativamente la tensión en sus manos durante la jornada.

Elija guantes adecuados y manténgase abrigado

Las manos calientes toleran mejor la vibración que las frías, y las condiciones de humedad y frío tienden a empeorar los síntomas. Mantener las manos calientes y secas con guantes adecuados ayuda tanto a la comodidad como a la circulación. A veces se sugieren guantes antivibración, pero hay poca evidencia de que reduzcan realmente la vibración que llega a las manos; además, los guantes más gruesos pueden llevarle a apretar con más fuerza, por lo que es mejor verlos como un elemento de confort y no como una solución definitiva. Realizar un calentamiento antes de empezar y mantener las manos en movimiento entre tareas ayuda a mantener el flujo sanguíneo.

Cuide sus manos día a día

Es útil observar cómo se sienten sus manos con el paso del tiempo, ya que los efectos de la vibración son graduales. Detectar cambios tempranos, como hormigueo, entumecimiento o palidez en los dedos, le permite ajustar su exposición cuanto antes. Los movimientos suaves de manos, mantenerse abrigado y alternar días de trabajo intenso con otros de menor vibración favorecen la recuperación. Lo que funciona varía de una persona a otra, así que vale la pena prestar atención a cómo responden sus manos.

Su control de dolor en VIDA es una buena forma de hacer un seguimiento de cómo están sus manos con el tiempo, especialmente con problemas que se desarrollan gradualmente.

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