

A veces, el sofá es simplemente el lugar donde transcurre el día. Sacas el portátil, una hora se convierte en tres y, por la tarde, la zona lumbar te pasa factura. Aquí viene la parte tranquilizadora: a tu espalda no le molesta estar sentada. Lo que le molesta es la postura en la que un sofá blando y bajo te obliga a encorvarte, y eso es fácil de solucionar.
Un sofá está diseñado para relajarse, no para trabajar, por lo que el asiento es profundo y blando, y no hay nada firme a la altura adecuada para la zona lumbar. Al hundirte, la pelvis se desplaza hacia atrás, lo que aplana la curva natural de la parte baja de la espalda. Los estudios que han medido la presión en los discos lumbares han demostrado que una postura encorvada y sin apoyo tiende a cargarlos más que una bien apoyada. En otras palabras, es el encorvamiento, no el hecho de estar sentado, lo que siente tu espalda.
La solución más rápida es crear el soporte que le falta al sofá. Puedes probar a colocar un cojín firme o una toalla enrollada en la curva de la espalda y sentarte bien al fondo, en la esquina del sofá, para que tanto el reposabrazos como el respaldo te ayuden a mantener la postura. Si tus pies quedan colgando, apoyarlos en un reposapiés o en una pila de libros permitirá que tus piernas compartan la carga en lugar de que toda recaiga sobre la zona lumbar.
Tener el portátil sobre el regazo hace que tu cabeza y tu pecho se inclinen hacia abajo, obligando a toda la espalda a curvarse. Si colocas el portátil sobre un cojín o una caja para que la pantalla quede más cerca de la altura de tus ojos, podrás sentarte más erguido con mucho menos esfuerzo. Si puedes combinarlo con un teclado independiente, aunque sea uno económico, tu espalda y tu cuello notarán la diferencia al final de una larga jornada.
Ninguna configuración, por buena que sea, está pensada para mantenerse durante horas. Tu espalda está más cómoda cuando cambia de posición a menudo, por lo que el sofá será mucho más amable si te levantas de vez en cuando para moverte, estirarte o simplemente ponerte de pie durante una llamada. Si sientes tensión en la parte delantera de las caderas o en la zona lumbar después de estar mucho tiempo sentado, VIDA tiene un breve vídeo de estiramientos guiados que puedes seguir a tu propio ritmo para aliviar las molestias.