

Si tus articulaciones se sienten más doloridas, pesadas o menos cooperativas en los días previos a tu periodo, hay una razón fisiológica para ello. Este artículo explica qué está sucediendo y cómo trabajar con ello en lugar de en contra.
En los días previos a tu periodo, tanto el estrógeno como la progesterona disminuyen. El estrógeno, en particular, tiene un efecto antiinflamatorio, por lo que cuando sus niveles bajan, el cuerpo se vuelve un poco más sensible a la carga física y al malestar. Por eso, las articulaciones que se sienten perfectamente bien en otros momentos del ciclo pueden sentirse notablemente diferentes en la fase premenstrual.
Las prostaglandinas, que son compuestos que el cuerpo produce en niveles más altos antes de la menstruación, también contribuyen a una mayor sensación de malestar y pueden aumentar la sensibilidad en los músculos y las articulaciones.
Para la mayoría de las personas es sutil. Las articulaciones pueden sentirse un poco más rígidas por la mañana, los músculos pueden tardar más en calentarse o las actividades cotidianas pueden requerir un poco más de esfuerzo de lo habitual. Algunas personas lo notan más en las rodillas, otras en la zona lumbar o las caderas. Varía de persona a persona y de ciclo a ciclo.
Esta es una variación normal en cómo se siente el cuerpo, no una señal de que algo ande mal.
El cambio más útil es simplemente ajustar tus expectativas para esta fase de tu ciclo en lugar de esforzarte con la misma intensidad que en otros momentos. Si una caminata se siente más difícil de lo habitual o tu cuerpo se siente menos fluido durante el movimiento, eso es información útil en lugar de un motivo de preocupación.
El movimiento suave sigue siendo beneficioso durante esta fase, y a menudo más útil que descansar completamente. Mantener las cosas cómodas en lugar de desafiantes tiende a funcionar mejor en el período premenstrual.
Mantenerse bien hidratado y realizar movimientos suaves y regulares a lo largo del día apoya al cuerpo durante esta fase. Muchos trabajadores de oficina encuentran que tomar pausas de movimiento un poco más frecuentes en los días premenstruales ayuda a manejar la sensación general de pesadez o rigidez.