Por qué se producen calambres en las piernas durante el embarazo y cómo ayudar
Nicola Tik

Los calambres en las piernas durante el embarazo son muy comunes, especialmente en el segundo y tercer trimestre. Suelen aparecer por la noche, lo que puede hacer que se sientan más alarmantes de lo que son. Entender por qué ocurren puede ayudar, y hay algunas medidas prácticas que puede tomar para reducir la frecuencia con la que ocurren.

Por qué ocurren

La causa exacta de los calambres en las piernas durante el embarazo no se conoce completamente, pero es probable que algunos factores influyan. El aumento de peso y los cambios posturales del embarazo ejercen una mayor presión sobre los músculos de la parte inferior de las piernas, lo que puede hacer que sean más propensos a sufrir calambres. Los cambios en la circulación, a medida que el cuerpo gestiona un volumen de sangre y líquido significativamente mayor, también afectan a la forma en que el oxígeno y los nutrientes llegan a los músculos.

El equilibrio mineral también puede ser un factor. Los niveles de magnesio y calcio, que desempeñan un papel en la función muscular, pueden cambiar durante el embarazo. La fatiga acumulada a lo largo del día, especialmente después de estar de pie o caminar durante largos períodos, también puede aumentar la probabilidad de tener calambres durante la noche.

Qué hacer durante un calambre

Cuando se produce un calambre, la respuesta más eficaz es estirar suavemente el músculo. En el caso de un calambre en la pantorrilla, flexiona el pie hacia arriba, arrastrando los dedos de los pies hacia ti, y mantén el estiramiento hasta que se alivie el calambre. Esto puede resultar incómodo en el momento, pero por lo general se alivia en aproximadamente un minuto. Masajear suavemente la pantorrilla después puede ayudar a que el músculo se relaje por completo y reducir cualquier dolor residual.

Qué tiende a ayudar a reducirlos

Un poco de movimiento suave antes de dormir, una caminata corta o hacer círculos lentos en los tobillos pueden ayudar a aliviar la tensión muscular que se acumula a lo largo del día. Mantenerse bien hidratado durante todo el día favorece la función muscular y la circulación, y estirar las pantorrillas suavemente antes de dormir es algo que muchas personas consideran útil. Para ello, párate frente a una pared, coloca las manos sobre ella para apoyarte y apoya un talón hacia el suelo doblando ligeramente la rodilla, manteniéndolo de 20 a 30 segundos en cada lado.

Una cosa que vale la pena saber: evita apuntar con los dedos de los pies al estirarte o voltearte en la cama, ya que esto puede provocar un calambre en la pantorrilla. Si le preocupa su ingesta de minerales, vale la pena decírselo a su comadrona en su próxima cita.

Qué esperar

Los calambres en las piernas con frecuencia se vuelven más frecuentes a medida que avanza el embarazo y tienden a ser más comunes en el tercer trimestre. Para la mayoría de las personas, se alivian después del nacimiento. Mientras tanto, los hábitos anteriores pueden marcar una diferencia notable en la frecuencia con la que se presentan y en la rapidez con la que se estabilizan cuando lo hacen.

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