Cuando te resulte más difícil controlar tus emociones en el trabajo
Nicola Tik

Esas pequeñas cosas que normalmente no te afectarían, de repente te pesan más, y te sientes más cerca de las lágrimas, la irritación o la frustración de lo habitual en el trabajo. Tus sentimientos están a flor de piel y mantener la calma requiere más esfuerzo que antes. Esta es una señal común de que estás al límite, y existen formas de recuperar un poco de estabilidad.

Por qué es más difícil mantener la estabilidad emocional

Mantener el equilibrio emocional requiere energía, y cuando estás cansado o bajo presión, simplemente tienes menos energía disponible. Con las reservas bajas, tu capacidad para amortiguar los contratiempos cotidianos disminuye, por lo que las cosas te afectan más de lo que lo harían si estuvieras descansado. Esto no es una señal de debilidad ni de que no puedas afrontar las cosas; es lo que le sucede a cualquiera que lleva tiempo funcionando al límite. Saber esto puede ayudarte a reducir la autocrítica.

Dale espacio a tus sentimientos

Las emociones tienden a calmarse más fácilmente cuando tienen espacio, en lugar de ser reprimidas durante todo el día. Eso no significa actuar según cada sentimiento, sino simplemente reconocerlo en lugar de luchar contra él.

Podrías intentar:

Recupera la calma en el momento

Cuando surge una emoción, algunas cosas sencillas pueden ayudarte a recuperar la estabilidad antes de continuar.

Podrías intentar:

Cuida lo que aumenta tu umbral de tolerancia

Gran parte de tu capacidad para mantener la calma depende de lo básico. Dormir, descansar, comer con regularidad y hacer un poco de ejercicio elevan discretamente el punto en el que las cosas empiezan a superarte. Cuando te ha costado más gestionar tus emociones, ser amable contigo mismo y reforzar esos aspectos básicos suele ser más efectivo que intentar aguantar a toda costa.

En resumen