

El dolor de cadera durante el embarazo puede hacer que sea realmente difícil moverse, dormir y ponerse cómoda. Hay algunas medidas prácticas que puede tomar para reducir la carga sobre las caderas y ayudar a que las cosas se sientan más manejables día a día.
Una de las cosas más útiles que puede hacer cuando siente molestias en las caderas es evitar permanecer en una posición durante demasiado tiempo. Estar sentado durante mucho tiempo acorta los flexores de la cadera y reduce la actividad de los músculos de los glúteos, lo que puede empeorar la molestia cuando finalmente te pones de pie o comienzas a moverte. Estar de pie durante mucho tiempo hace que su propia carga sostenida atraviese las articulaciones de la cadera. Variar entre ambas con regularidad, aproximadamente cada 30 a 45 minutos, ayuda a distribuir la carga de manera más uniforme.
Cuando se siente, trate de mantener las caderas niveladas en lugar de dejar que un lado se hunda más que el otro. Sentarse de forma asimétrica, con el peso desplazado hacia un lado, aumenta la carga de manera desigual en la pelvis y las articulaciones sacroilíacas y, con el tiempo, puede agravar las molestias en la cadera.
Acostarse puede traer sus propios desafíos, especialmente en el tercer trimestre. Acostarse de lado con una almohada entre las rodillas es una de las maneras más eficaces de reducir la tensión en la cadera y la pelvis durante el descanso. Mantiene las caderas alineadas y evita que la parte superior de la pierna estire la pelvis hacia una posición giratoria, lo que puede agravar las molestias sacroilíacas durante la noche.
Al pasar de estar acostado a estar sentado o de estar sentado a estar de pie, tomarse su tiempo y usar los brazos para soportar la transición reduce la carga repentina en la cadera. Moverse con cuidado y no con rapidez tiende a marcar una diferencia notable cuando las cosas son incómodas.
El descanso completo tiende a no ayudar a aliviar el dolor de cadera tan eficazmente como lo hace un movimiento suave y cómodo. Las caminatas cortas, los círculos lentos de la cadera y los movimientos fáciles dentro de un rango cómodo ayudan a mantener activos los músculos circundantes y evitan que la rigidez se acumule aún más.
El objetivo es seguir moviéndose sin provocar dolor. Es común sentir un poco de molestia al moverse durante el embarazo, pero un dolor agudo o que empeora con la actividad es una señal de que debes relajarte y descansar.
La forma en que llevas las cosas día a día también afecta la sensación de tus caderas. Llevar peso de un lado, ya sea una bolsa, un niño pequeño o los alimentos, ejerce una carga asimétrica en la pelvis y la cadera. Distribuir el peso de la manera más uniforme posible, o cambiarlo de lado con regularidad, es un pequeño ajuste que puede reducir la cantidad de peso que las caderas tienen que compensar a lo largo del día.
Si está haciendo un seguimiento de la evolución de sus síntomas, el análisis VIDA del dolor es una buena manera de controlar los patrones a lo largo del tiempo.
Si nota que el dolor se extiende a la ingle o a la pierna, vale la pena hablar con su médico de cabecera o comadrona.