Conductor
La guía definitiva sobre la posición del asiento y las técnicas de dirección
Nicola Tik

Los viajes largos, o incluso un trayecto diario corto, pueden dejar los hombros, el cuello y las muñecas tensos. A menudo, esto se debe más a cómo están ajustados el asiento y las manos que a la conducción en sí. Unos sencillos ajustes pueden hacer que toda la experiencia sea más cómoda y aliviar la carga de las articulaciones.

¿A qué distancia debe sentarse del volante?

Las investigaciones sobre ergonomía al conducir sugieren que la posición del asiento marca una diferencia real en el esfuerzo que deben realizar los músculos de los hombros. Sentarse demasiado atrás, obligándole a estirarse para alcanzar el volante, mantiene los músculos alrededor del hombro bajo tensión constante. Adelantar el asiento para que el volante quede al alcance de la mano permite que esos músculos se relajen.

Una buena referencia es sentarse lo suficientemente cerca para que los hombros permanezcan relajados contra el respaldo y los codos mantengan una flexión cómoda cuando las manos están en el volante. Si nota que se estira o que los hombros se le suben hacia las orejas, pruebe a acercarse un poco más.

¿Cómo debe sujetar el volante?

La posición de las manos también importa. Los estudios señalan que una posición más baja, alrededor de las 9 y las 3, es una opción cómoda para la conducción diaria. Mantiene las muñecas en una línea más natural con los antebrazos, en lugar de dobladas, lo que para muchas personas reduce la tensión en los viajes largos.

Esta posición también suele sentirse más estable y requiere menos esfuerzo, por lo que es menos probable que los brazos se cansen. Si al principio le resulta extraño, puede probarlo en un tramo de carretera más tranquilo hasta que se convierta en un hábito.

Un resumen rápido