Mantenerse activa durante el embarazo es importante para reducir molestias, mejorar la circulación y mantener los músculos fuertes a medida que tu cuerpo cambia. Si pasas muchas horas sentada en un escritorio, añadir movimiento a tus descansos puede ayudar a prevenir la rigidez, la hinchazón y el dolor lumbar, además de aumentar tus niveles de energía.
Cómo los descansos activos ayudan a tu cuerpo durante el embarazo
- Reduce la rigidez y las molestias: Estar sentada durante largos periodos puede causar tensión en la zona lumbar, las caderas y las piernas. Moverse con regularidad ayuda a que los músculos y las articulaciones se sientan más cómodos.
- Mejora la circulación y reduce la hinchazón: El embarazo puede ralentizar el flujo sanguíneo, lo que provoca hinchazón en pies y tobillos. El movimiento suave favorece la circulación y ayuda a reducir la inflamación.
- Favorece la postura y la fuerza central: Tu centro de gravedad cambia a medida que el bebé crece. Mantenerse activa ayuda a conservar la fuerza del núcleo y la espalda, reduciendo la tensión en la columna vertebral.
- Aumenta la energía y reduce la fatiga: El movimiento regular ayuda a combatir la fatiga del embarazo al aumentar el flujo de oxígeno y reducir la sensación de pesadez.
- Prepara tu cuerpo para el parto: Mantener los músculos y las articulaciones móviles puede ayudarte a conservar la fuerza y la flexibilidad necesarias para el momento del nacimiento.
Formas de hacer tus descansos más activos
No necesitas mucho espacio ni tiempo para incluir algo de movimiento durante la jornada laboral. Aquí tienes formas sencillas y seguras para el embarazo de mantenerte activa durante tus descansos:
1. Levántate y estírate cada 30-60 minutos
- Gira los hombros hacia atrás para liberar la tensión en el cuello y la parte superior de la espalda.
- Estira suavemente la zona lumbar y las caderas colocando las manos en la parte baja de la espalda e inclinándote ligeramente hacia atrás.
- Estira las piernas y las pantorrillas haciendo círculos con los tobillos, y estirando y flexionando los dedos de los pies.
2. Da paseos cortos
- Una caminata de cinco minutos por la oficina o al aire libre ayuda a mejorar la circulación y previene la rigidez.
- Si estás en casa, camina a otra habitación o sube y baja escaleras para hacer un poco de ejercicio cardiovascular suave.
3. Realiza movimientos suaves sentado
- Círculos con los tobillos: Levanta un pie y gira el tobillo para favorecer la circulación.
- Basculación pélvica: Siéntate erguida y mueve suavemente la pelvis hacia adelante y hacia atrás para aliviar la tensión en la zona lumbar.
- Marcha sentado: Levanta las rodillas una a una para mantener la circulación en las piernas.
4. Camina mientras hablas por teléfono
- Levántate o camina despacio mientras hablas por teléfono en lugar de permanecer sentado.
5. Elevación de piernas para reducir la hinchazón
- Si no puedes caminar, eleva los pies sobre un reposapiés o una silla durante unos minutos para reducir la hinchazón de las piernas.
6. Evaluación de embarazo de VIDA
- Nuestra evaluación de embarazo ofrece información valiosa sobre la salud de tus músculos, huesos y articulaciones durante toda la gestación. Ofrecemos estiramientos, ejercicios y consejos personalizados para ayudarte a mantener tu salud y mantenerte activa durante esta etapa tan especial.
Reflexiones finales
El embarazo no significa quedarse quieta. Realizar movimientos pequeños y regulares a lo largo del día te mantendrá cómoda, con energía y fuerte. Al hacer que tus descansos sean más activos, podrás reducir la rigidez, mejorar la circulación y apoyar a tu cuerpo mientras cambia.