Objetivo: Tócate las puntas de los pies
Pequeños cambios de técnica que te ayudarán a tocarte las puntas de los pies
Dr Nicola Tik

Cuando tus dedos llegan a la altura de la mitad de la espinilla, los pequeños detalles en la forma de estirar empiezan a marcar una mayor diferencia. Unos sencillos ajustes pueden ayudar a que cada estiramiento sea más efectivo.

Mantener la posición en lugar de rebotar

Rebotar al final de un estiramiento puede dar la sensación de que llegas más lejos. Sin embargo, los movimientos rápidos tienden a hacer que los músculos se tensen como mecanismo de protección. Mantener una posición estable y dejar que el cuerpo se relaje suele dar mejores resultados a largo plazo.

Mantener los hombros y el cuello relajados

Al intentar tocarte las puntas de los pies, es fácil que los hombros se suban o que fuerces el cuello para mirar hacia adelante. Deja que los hombros se alejen de las orejas y que la cabeza cuelgue de forma natural, alineada con la espalda. El estiramiento se centra en las piernas y las caderas, así que los brazos solo acompañan el movimiento.

Tomarse su tiempo en cada estiramiento

Cuando el vídeo pasa al siguiente estiramiento, no hay prisa por colocarse. Muchas personas notan que el estiramiento funciona mejor después de los primeros segundos, una vez que el cuerpo se ha asentado. Llegar a la posición lentamente te da más tiempo para que el estiramiento haga su efecto.

Hacer lo suficiente, no más

Las investigaciones sugieren que unos 10 minutos a la semana por cada zona son suficientes para obtener mejoras constantes. El vídeo distribuye ese tiempo entre gemelos, isquiotibiales, caderas y espalda. Añadir mucho estiramiento extra suele aportar pocos beneficios adicionales. Si quieres hacer más, unos minutos extra en la zona que sientas más tensa serán suficientes.

No ponerse a prueba todos los días

Es tentador comprobar cuánto puedes estirar cada vez que haces ejercicio. Ponerse a prueba a diario puede convertir cada sesión en un examen y fomentar el esfuerzo excesivo. Limitar la comprobación a una vez por semana permite que la rutina se mantenga tranquila y constante.

Conclusiones clave

‍