Privación del sueño y recuperación del dolor para padres primerizos
Nicola Tik

Si tu cuerpo se siente más adolorido y con más molestias de lo que esperabas en las primeras semanas de la paternidad, es probable que el sueño interrumpido esté desempeñando un papel más importante de lo que crees. Este artículo explica la conexión y ofrece algunas formas prácticas de apoyar tu recuperación.

Por qué la privación del sueño empeora la sensación de dolor

El sueño es cuando tu cuerpo realiza gran parte de su trabajo de reparación. Los músculos se recuperan, la inflamación se calma y tu sistema nervioso se recalibra. Cuando el sueño se interrumpe repetidamente o se acorta, ese proceso de recuperación se interrumpe noche tras noche.

Las investigaciones sugieren que el sueño deficiente reduce el umbral en el que el cuerpo registra el malestar, lo que significa que las exigencias físicas diarias se sienten más difíciles y dolorosas de lo que lo harían con un descanso adecuado. Esto no es una señal de que algo ande mal contigo. Es una respuesta fisiológica normal a una situación genuinamente exigente.

Aprovechar el sueño que tienes

El consejo de dormir cuando el bebé duerme es más fácil decirlo que hacerlo, pero incluso los períodos cortos de descanso durante el día tienen un valor reparador. Acostarse durante 20 minutos, incluso sin dormir completamente, le da a tus músculos y sistema nervioso un reinicio parcial.

Si compartes las tareas nocturnas con tu pareja, dividir las tomas para que cada uno tenga un período de sueño ininterrumpido más largo tiende a ser más reparador que ambos se despierten para cada toma.

Apoyar tu cuerpo durante el día

Cuando duermes poco, tu cuerpo tiene menos tolerancia a las posiciones estáticas prolongadas. Intenta variar tu posición regularmente al alimentar, cargar y calmar al bebé, y toma breves pausas para moverte cuando puedas. Incluso levantarse y caminar a otra habitación cada hora ayuda.

Mantenerse hidratado y comer regularmente es más importante de lo habitual cuando tu cuerpo está bajo este tipo de exigencia. Es fácil descuidar ambos cuando estás centrado/a completamente en tu bebé.

Mantén el movimiento suave

Este no es el momento de forzar el ejercicio intenso o intentar recuperar rápidamente los niveles de forma física anteriores. El movimiento suave, las caminatas cortas y los estiramientos ligeros apoyan la recuperación mucho mejor que hacer demasiado con muy poco sueño. Tu cuerpo ya está haciendo un gran esfuerzo.

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