Calzado, técnica y bastones para caminar con mayor comodidad
Dr Nicola Tik

Caminar es una de las formas más sencillas y agradables de mantenerse activo, ya sea dando una vuelta cerca de la oficina a la hora de comer o haciendo una caminata más larga durante el fin de semana. Sin embargo, en los recorridos largos, es posible que empieces a notar molestias en los pies, las rodillas o las caderas, especialmente en terrenos con pendiente. El calzado adecuado, algunos pequeños cambios en tu forma de caminar y, a veces, el uso de bastones pueden ayudarte a llegar más lejos con mayor comodidad.

Por qué las caminatas largas pueden ser más exigentes para tu cuerpo

Cada paso ejerce una fuerza sobre tus pies, tobillos, rodillas y caderas. En un paseo corto, tu cuerpo lo gestiona sin problemas. En una caminata larga, o al enfrentarte a cuestas y terrenos irregulares, ese impacto se acumula.

Caminar cuesta abajo suele ser la parte más dura para las rodillas. Los músculos de los muslos trabajan intensamente para frenar el impulso en cada paso, lo que aumenta la carga sobre las articulaciones. Por eso, muchas personas notan más el esfuerzo en los tramos de bajada que en los de subida.

Cómo elegir el calzado

Un buen calzado hace que las caminatas largas sean más cómodas. Ten en cuenta lo siguiente:

Vale la pena revisar las suelas de vez en cuando. Las suelas desgastadas ofrecen menos amortiguación y agarre.

Técnica de caminata y balanceo de brazos

Tu forma de caminar también marca la diferencia. Prueba lo siguiente:

Un balanceo natural de los brazos te ayuda a mantener el equilibrio y el ritmo, especialmente al aumentar la velocidad.

El uso de bastones de senderismo

Los bastones de senderismo pueden ser muy útiles, pero los estudios demuestran que son más eficaces en situaciones concretas. Una investigación reveló que usar bastones al caminar cuesta abajo reduce la carga sobre las rodillas entre un 12% y un 25%. Esto se debe a que parte del esfuerzo se traslada a los brazos y a que tiendes a inclinarte ligeramente hacia adelante.

Sin embargo, en terreno llano, los resultados son más variados. Los estudios sobre la marcha nórdica en llano han revelado una reducción mínima de la carga en las rodillas en comparación con caminar sin bastones. Aun así, los bastones aportan estabilidad en terrenos irregulares y ayudan a ejercitar la parte superior del cuerpo, por lo que merece la pena probarlos si te gustan.

Si utilizas bastones, un buen punto de partida es ajustarlos a una altura en la que tus codos formen un ángulo recto aproximado sobre terreno llano. Acortarlos ligeramente para las subidas y alargarlos para las bajadas también puede ser de ayuda.

Afrontar las cuestas

En las cuestas es donde los pequeños cambios marcan la mayor diferencia. Prueba lo siguiente:

Unos músculos de la pantorrilla y el muslo fuertes facilitan las cuestas. Si quieres ganar fuerza para caminatas con más desnivel, VIDA tiene vídeos cortos de elevaciones de talones y zancadas que puedes seguir a tu propio ritmo.

Aumentar la distancia de tus caminatas

Si planeas una caminata más larga de lo habitual, aumentar la distancia gradualmente ayudará a que tu cuerpo se adapte. Puedes añadir un poco más de distancia o una pequeña cuesta a tus caminatas habituales durante unas semanas. Con el tiempo, las caminatas más largas empezarán a resultar más cómodas y podrás disfrutar más del paisaje.

Conclusiones clave

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