Conductor
Ajusta el asiento de tu furgoneta para cuidar tu cuerpo
Nicola Tik

Conducir una furgoneta suele implicar pasar muchas horas en el mismo asiento, a veces durante la mayor parte de la jornada laboral. Con el tiempo, esto puede provocar tensión en la espalda, el cuello y los hombros, y la forma en que esté ajustado el asiento marca una diferencia real en cómo te sientes al final del turno. Dedicar un par de minutos a realizar ajustes antes de salir es una de las formas más sencillas de aliviar esa carga.

Ajusta el asiento paso a paso

Es útil configurar el asiento en orden, desde abajo hacia arriba, para que cada ajuste se base en el anterior. No existe una posición única que se adapte a todos, así que toma esto como punto de partida y ajústalo hasta que te sientas cómodo.

Empieza por la altura. Eleva el asiento de modo que tus muslos queden aproximadamente paralelos al suelo y, si el asiento lo permite, que tus caderas queden un poco más altas que tus rodillas. Esto te proporciona una visión clara de la carretera sin tener que levantar la barbilla ni inclinarte hacia adelante.

A continuación, comprueba los pedales. Debes poder pisarlos a fondo manteniendo una flexión cómoda en la rodilla, en lugar de estirar la pierna por completo.

Ajusta el ángulo del asiento y el apoyo lumbar

Para el respaldo, colócalo en una posición bastante vertical y luego inclínalo hacia atrás hasta que haya un ángulo de unos 110 grados entre tu espalda y tus muslos. Esto suele ofrecer apoyo sin resultar rígido ni estar tan reclinado como para encorvarse.

Luego ajusta el soporte lumbar para que sientas que rellena suavemente el hueco de la parte baja de la espalda, sin empujarte hacia adelante ni arquear la espalda más de lo que resulta natural. Si tu furgoneta no tiene ajuste lumbar, una pequeña toalla enrollada detrás de la zona lumbar cumple una función similar.

Ajusta el reposacabezas, el volante y los espejos

Ajusta el reposacabezas de modo que su centro quede a la altura de la mitad de tu cabeza, cerca de ella pero sin necesidad de que presione contra la misma.

Para el volante, una vez que esté sentado cómodamente, extienda un brazo frente a usted y ajústelo de modo que el centro del volante quede aproximadamente alineado con el pliegue de su muñeca. Esto suele dejar una flexión relajada en los codos cuando tiene las manos sobre el volante.

Por último, ajuste los espejos mientras está sentado erguido. Este es un truco útil, ya que si más tarde nota que tiene que estirarse para verlos, es una señal sutil de que ha empezado a encorvarse y puede corregir su postura.

Cuídese más allá del asiento

Incluso un asiento bien ajustado resulta incómodo si permanece completamente inmóvil durante horas, por lo que interrumpir los trayectos largos con un poco de movimiento ayuda mucho más que mantener una sola posición durante todo el día.

La forma de entrar y salir también importa. Al bajar de la cabina, puede girarse hacia la puerta y bajar paso a paso en lugar de girar el cuerpo mientras salta, y tenga cuidado en terrenos mojados o irregulares. Si su jornada también implica cargar y descargar, mantener la carga cerca del cuerpo y dejar que las caderas y las rodillas soporten el peso protegerá su espalda tanto durante la conducción como fuera de ella.

Un estiramiento para reajustarse durante el día

Un estiramiento suave en una parada de descanso o de repostaje ayuda a liberar la rigidez que se acumula al estar sentado. De pie y erguido, puede rotar los hombros lentamente hacia atrás unas cuantas veces, luego coloque las manos en la parte baja de la espalda e inclínese suavemente hacia atrás, solo hasta donde se sienta cómodo.

Si desea seguir una versión guiada, VIDA tiene un breve vídeo de estiramientos que puede realizar a su propio ritmo siempre que haga una pausa.

Un resumen rápido