Dolor en la parte media de la espalda durante la perimenopausia
Nicola Tik

El dolor o la rigidez en la parte media de la espalda es algo que muchas personas notan durante la perimenopausia, incluso si antes no habían tenido problemas de espalda. Este artículo explica por qué esta zona puede volverse más incómoda durante este período y qué puedes hacer para aliviarla.

La conexión hormonal

A medida que los niveles de estrógeno fluctúan durante la perimenopausia, la forma en que el cuerpo gestiona la inflamación y la sensibilidad de los tejidos cambia. La parte media de la espalda, que soporta una carga postural significativa a lo largo del día, puede volverse más reactiva durante este período. Los músculos que antes se recuperaban durante la noche pueden sentirse persistentemente tensos, y las posiciones sostenidas que antes eran manejables pueden empezar a notarse más.

La densidad ósea también comienza a cambiar durante la perimenopausia, y aunque es un proceso gradual, es una de las razones por las que apoyar la parte media de la espalda con movimiento regular se vuelve cada vez más importante en esta etapa de la vida.

Qué tiende a empeorarlo

Estar sentado por mucho tiempo, especialmente en una posición encorvada o sin apoyo, ejerce una carga sostenida sobre la parte media de la espalda. Durante la perimenopausia, cuando la capacidad de recuperación del cuerpo puede estar reducida, esto puede acumularse más rápidamente de lo habitual.

El sueño interrumpido es otro factor que contribuye. La parte media de la espalda, al igual que otras zonas de la columna, depende del descanso nocturno para recuperarse de las exigencias del día. Cuando el sueño se fragmenta, esa recuperación se interrumpe repetidamente.

Qué ayuda

El movimiento suave de la parte media de la espalda es una de las cosas más efectivas que puedes hacer. Las rotaciones torácicas sentado, donde te sientas erguido y giras suavemente la parte superior del cuerpo de lado a lado, y los movimientos de gato-vaca a cuatro patas, donde alternas entre arquear y redondear la espalda lentamente, ambos ayudan a mantener la zona móvil y a reducir la acumulación de tensión.

Apoyar la parte baja de la espalda al sentarte, con un cojín o una toalla enrollada justo por encima de la cintura, favorece una posición más cómoda en toda la columna, incluida la parte media de la espalda.

Interrumpir el tiempo sentado regularmente es algo que vale la pena incorporar a tu día. Ponerse de pie y caminar brevemente cada 45 a 60 minutos marca una diferencia notable con el tiempo.

Si te gustaría probar un estiramiento guiado para la parte media de la espalda, VIDA tiene un video corto que puedes seguir a tu propio ritmo.

Resumen rápido