Cuidar tu salud musculoesquelética durante todo el ciclo
Nicola Tik

Su ciclo menstrual hace más que afectar su estado de ánimo o su energía. A lo largo del mes, los cambios en los niveles hormonales pueden influir en cómo se sienten las articulaciones, el rendimiento de los músculos y la forma en que el cuerpo responde al movimiento. Entender esos patrones puede ayudarte a trabajar con tu ciclo y no contra él.

Las cuatro fases y lo que significan para tu cuerpo

El ciclo pasa por cuatro fases: la menstruación, la fase folicular, la ovulación y la fase lútea. Cada una de ellas aporta un entorno hormonal diferente, y las articulaciones y los músculos pueden tener una sensación notablemente diferente en cada una de ellas. Ninguna de estas fases es motivo para dejar de moverse. Se trata simplemente de información útil.

Durante tu periodo

Las prostaglandinas, las sustancias químicas que desencadenan las contracciones uterinas, también pueden aumentar la sensibilidad al dolor de manera más amplia. Esto significa que es posible que las articulaciones y los músculos reaccionen más de lo normal durante el primer o segundo día del período menstrual. Las molestias en la parte inferior de la espalda y la pesadez en la cadera son particularmente frecuentes.

Los movimientos suaves tienden a ayudar más que el descanso durante esta fase. Las caminatas cortas, los estiramientos ligeros y los ejercicios de movilidad fáciles pueden aliviar las molestias y mantener las cosas en movimiento sin aumentar la carga para la que el cuerpo no está preparado. Si la energía es baja, es una señal útil para que las sesiones sean más cortas en lugar de saltárselas por completo.

La fase folicular

A medida que termina el período y los estrógenos comienzan a aumentar, la mayoría de las personas notan un cambio. La energía tiende a regresar, los músculos responden mejor y las articulaciones se sienten menos reactivas. Esta suele ser la fase en la que el movimiento se siente más placentero y el esfuerzo se siente más gratificante.

Es un buen momento para continuar con tu actividad habitual, probar algo un poco más exigente o volver a hacer ejercicio que tal vez hayas vuelto a hacer durante tu período menstrual. Su cuerpo está bien preparado para responder.

Alrededor de la ovulación

Los estrógenos alcanzan su punto máximo alrededor de la ovulación, lo que aporta una gran energía y una buena función muscular. Sin embargo, vale la pena saber que las investigaciones sugieren que la laxitud de los ligamentos, es decir, la holgura del tejido que estabiliza las articulaciones, puede aumentar ligeramente en esta época. Esto no significa evitar la actividad. Simplemente vale la pena calentarse bien y prestar un poco de atención a los cambios repentinos de dirección o carga si estás realizando movimientos de mayor intensidad.

La fase lútea

Después de la ovulación, la progesterona aumenta y los estrógenos comienzan a disminuir nuevamente. Muchas personas encuentran que esta fase trae consigo un retorno de la rigidez articular o una sensación de que los músculos se sienten más pesados. La fatiga tiende a aumentar en los días previos al período menstrual, y la recuperación después de la actividad puede tardar un poco más.

Esta no es una fase en la que hay que esforzarse. Mantener el movimiento habitual a un nivel cómodo, priorizar la recuperación y mantener un sueño constante suele ser más beneficioso para el cuerpo que detenerse por completo o intentar superar la fatiga.

Cómo trabajar con su ciclo a lo largo del tiempo

No es necesario que modifique su rutina en torno a su ciclo. Los pequeños ajustes, la relajación cuando el cuerpo está menos preparado y el aprovechamiento al máximo de las fases cuando lo está, tienden a marcar una diferencia mayor que una planificación rígida. El punto de partida más útil es observar tus propios patrones.

El control del dolor con VIDA es una buena forma de hacer un seguimiento del estado de las articulaciones y los músculos a lo largo del mes, lo que puede ayudarte a empezar a reconocer lo que es constante para ti.

Cosas a tener en cuenta