

La próxima vez que notes que estás encorvado, inhala lentamente. Luego siéntate erguido e inhala de nuevo. A muchas personas les sorprende la diferencia. Tu respiración es una de las formas más sencillas de notar tu postura, porque puedes sentirla desde el interior sin necesidad de verte.
Cuando te inclinas hacia adelante, tu caja torácica tiene menos espacio para expandirse y tu estómago queda ligeramente comprimido. Las investigaciones que comparan estar sentado encorvado frente a estar erguido han demostrado que las personas exhalan menos aire, y con menos fuerza, cuando están encorvadas. Esto no significa que encorvarse sea perjudicial. Simplemente significa que tu respiración tiene menos espacio para moverse.
Dado que la respiración cambia según la posición, puede actuar como un recordatorio integrado. Es posible que notes que:
Cada una de estas señales puede indicar que te has hundido y servir como aviso para revisar tu postura.
Cuando notes que tu respiración se siente restringida, puedes probar el reinicio de 10 segundos y luego tomar una respiración lenta, dejando que tus costillas se expandan hacia los lados. Muchas personas sienten un alivio inmediato. También es una buena forma de comprobar que estás "erguido pero relajado", no rígido. Si no puedes respirar cómodamente, probablemente te estés manteniendo demasiado tenso.
Tu vídeo diario de VIDA combina movimientos para la parte superior de la espalda y el pecho con una respiración relajada. Prestar atención a tu respiración durante el vídeo puede ayudarte a conocer cómo se siente una posición abierta y cómoda, para que puedas reconocerla más fácilmente a lo largo del día.
Cada vez que realices una revisión de postura esta semana, toma una respiración lenta y nota con qué facilidad fluye. Si se siente restringida, haz un reinicio y vuelve a respirar.