Objetivo: Reducir el dolor
Días buenos y días difíciles con un recién nacido
Dr Nicola Tik

Sacar al bebé de la cuna, darle de comer en posturas incómodas, cargar con la silla del coche y agacharse sobre el cambiador. La vida con un recién nacido exige mucho a tu cuerpo y el dolor puede aparecer sin darte cuenta. Hay formas de hacer que los días más difíciles sean un poco más llevaderos.

Por qué es habitual sentir dolor con un recién nacido

Cuidar de un bebé implica levantar, agacharse y cargar peso constantemente, a menudo cientos de veces al día. Además, el bebé gana peso cada semana. Por si fuera poco, la falta de sueño puede hacerte más sensible a las molestias.

Muchos padres primerizos notan dolores en la espalda, el cuello, los hombros y las muñecas, especialmente en la base del pulgar debido a la forma de levantar al bebé por debajo de los brazos.

Levantar y cargar al bebé

Pequeños cambios pueden aliviar la carga. Acercar al bebé a tu cuerpo antes de levantarlo, doblar las rodillas y usar ambas manos puede ayudar. Alternar de lado al cargarlo también ayuda a repartir el peso.

Tus muñecas y pulgares

Levantar al bebé con los pulgares muy abiertos puede tensar las muñecas. Coger al bebé con las palmas hacia arriba, colocando las manos bajo su culete y su espalda, puede ser menos agresivo para tus pulgares.

Cuidar de ti misma

Es fácil dejar tus propias necesidades en un segundo plano cuando tienes un recién nacido. Descansar siempre que puedas, aceptar ayuda y realizar movimientos suaves puede ayudarte en los días en los que el dolor es más intenso.

Observa tus patrones

Tu control de dolor en VIDA puede ayudarte a ver si el dolor varía según el cansancio o ciertas tareas.

Algo que puedes probar esta semana

Prueba a levantar a tu bebé con las palmas hacia arriba, colocando las manos bajo su culete y su espalda, y observa cómo se sienten tus muñecas.

Conclusiones clave

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