Cómo aliviar el dolor de cadera y glúteos al final del embarazo
Nicola Tik

A medida que tu cuerpo se prepara en estas últimas semanas, es frecuente sentir molestias en las caderas y los glúteos, los músculos de la parte posterior y los costados de la cadera. Esto puede hacer que caminar, darse la vuelta en la cama o encontrar una postura cómoda resulte agotador. Es una parte muy común del final del embarazo y, aunque puede ser cansado, existen posiciones cómodas y movimientos suaves que ayudan a aliviar la presión.

Por qué aparecen molestias en las caderas y los glúteos

Ocurren dos cosas a la vez. El crecimiento de tu barriga desplaza tu peso hacia adelante y cambia tu forma de estar de pie y de moverte, mientras que las hormonas del embarazo ablandan de forma natural los ligamentos de la pelvis para prepararla para el parto. En conjunto, esto significa que las articulaciones y los músculos de la cadera trabajan de forma distinta y soportan más carga, lo cual te hacen notar. Es tu cuerpo adaptándose, no una señal de que algo vaya mal.

Busca comodidad al descansar

La forma en que te tumbas marca una verdadera diferencia. Descansar de lado con una almohada entre las rodillas ayuda a mantener las caderas alineadas y alivia la tensión en las articulaciones; además, una almohada que sostenga tu barriga puede mejorar aún más la situación. Al dormir, mantener las rodillas y los tobillos aproximadamente alineados, en lugar de dejar que la pierna de arriba caiga hacia el otro lado, puede ser de gran ayuda. Encontrar una posición que mantenga tus caderas apoyadas de forma equilibrada suele hacer que las noches sean más cómodas.

Muévete con suavidad y equilibrio

Mantenerse en movimiento de forma suave ayuda, siempre y cuando seas amable con tus caderas. Los movimientos lentos y suaves, como balancear suavemente la pelvis a cuatro patas o caminar despacio sin desplazarte, pueden aliviar la rigidez. Es útil mantener los movimientos equilibrados y simétricos, así que intenta evitar apoyarte sobre una sola pierna y siéntate para vestirte o ponerte los zapatos en lugar de intentar mantener el equilibrio. Pequeños ajustes cotidianos como estos reducen la carga desigual que soporta tu pelvis.

Alivia la tensión durante el día

Unos pequeños cambios diarios marcan la diferencia. Mantener los pies más juntos al subir o bajar del coche o de la cama, y girar ambas piernas a la vez, ayuda a que la pelvis se mantenga más estable. Hacer caminatas más cortas y frecuentes puede ser más fácil que una larga, y hacer pausas para descansar antes de sentirte totalmente agotada te ayudará a evitar lo peor. Aplicar calor sobre la cadera dolorida también puede resultar reconfortante.

Si las molestias te afectan mucho

El dolor de cadera y pelvis durante el embarazo es común y existe ayuda disponible. Si te resulta difícil caminar o realizar tus actividades diarias, no dudes en comentárselo a tu matrona, quien podrá derivarte a especialistas como un fisioterapeuta. No tienes por qué aguantar el dolor.

Algunas cosas que puedes probar

El dolor de cadera y glúteos es un compañero habitual al final del embarazo y suele desaparecer una vez que tu cuerpo ya no tiene que cargar con el peso de la barriga. Mantener las caderas bien apoyadas y moverse con suavidad te ayudará a estar lo más cómoda posible durante estas últimas semanas.