Objetivo: Dormir sin dolor
Cómo aliviar los dolores cuando las noches se interrumpen por un recién nacido
Dr Nicola Tik

Por fin consigues que tu bebé se duerma, te arrastras de vuelta a la cama y sientes los hombros, el cuello y la espalda doloridos tras horas de tenerlo en brazos y darle de comer. Entonces, justo cuando empiezas a quedarte dormida, toca levantarse otra vez. Las noches interrumpidas son parte de la vida con un recién nacido, pero existen formas de hacer que sean un poco más llevaderas para tu cuerpo.

Por qué te duele más el cuerpo

Dar de comer, mecer y cargar a tu bebé, especialmente por la noche cuando estás cansada, puede dejarte el cuello, los hombros y la espalda agarrotados. Las tomas nocturnas suelen hacerse en posturas incómodas, medio sentada en la cama o desplomada en una silla.

Las investigaciones también han demostrado que la falta de sueño hace que las personas sean más sensibles a las molestias, por lo que los dolores pueden sentirse con más intensidad cuando tus noches son interrumpidas.

Tomas nocturnas cómodas

Preparar todo para las tomas nocturnas antes de irte a dormir puede ayudarte a evitar posturas incómodas cuando estás medio dormida. Puedes tener almohadas a mano para apoyar los brazos y al bebé, de modo que puedas recostarte en lugar de encorvarte hacia delante.

Volver a dormir

Después de una toma, puede costar un poco volver a conciliar el sueño. Mantener las luces tenues y evitar las pantallas durante las tomas nocturnas puede ayudar a que tu cuerpo siga preparado para dormir.

Descansar cuando puedas

Cuando tus noches son interrumpidas, el descanso diurno puede ayudar. Aunque no puedas dormir, tumbarte a descansar un rato puede aliviar tu cuerpo.

Moverse durante el día

El movimiento suave durante el día puede ayudar a que tu cuerpo se sienta menos rígido por la noche. Un paseo con el carrito o unos estiramientos suaves pueden marcar la diferencia.

Algo que puedes probar esta semana

Antes de acostarte, coloca almohadas donde das las tomas nocturnas para que puedas sentarte apoyando los brazos.

Conclusiones clave

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