¿La silla te queda grande? Ajustes de configuración para personas de menor estatura
Nicola Tik

Tus pies no llegan a tocar el suelo. El asiento es tan profundo que o te sientas en el borde delantero o sientes que se te clava detrás de las rodillas cuando te echas hacia atrás. El respaldo parece quedar a la altura de los omóplatos en lugar de en la zona lumbar. Si sientes que tu silla fue diseñada para alguien más grande, vale la pena revisarlo, porque unos pequeños ajustes pueden hacer que se adapte mucho mejor a ti.

Es el ajuste, no tú

Aquí tienes una verdad tranquilizadora: la mayoría de las sillas y escritorios de oficina están diseñados para un cuerpo promedio, y ese promedio suele ser más alto y grande de lo que muchas personas son en realidad. Así que, si eres de complexión pequeña, la silla no es que sea inadecuada para ti, es que simplemente nunca fue diseñada pensando en ti. Esa es una buena noticia, porque un problema de ajuste es un problema solucionable, y generalmente con unos pocos accesorios económicos en lugar de comprar una silla nueva.

Ajusta primero la silla, luego tus pies

El orden importa. Empieza subiendo la silla hasta que tus antebrazos alcancen el escritorio cómodamente con los hombros relajados, en lugar de tener que encogerlos para llegar a un escritorio demasiado alto. En una complexión pequeña, esto a menudo hará que tus pies se despeguen del suelo, y eso está perfectamente bien, porque el siguiente paso lo soluciona. Colocar bien los brazos y los hombros primero es lo que protege tu cuello y espalda durante el día.

Dale a tus pies una base de apoyo

Una vez que te hayas elevado, coloca algo sólido bajo tus pies para que estén totalmente apoyados, ya sea un reposapiés adecuado, una caja resistente o incluso un paquete de folios. Los pies colgando hacen que todo el peso recaiga sobre tus muslos y tienden a hacer que te encorves. Unos pies apoyados permiten que tus piernas compartan la carga, lo que alivia la presión en la zona lumbar de inmediato.

Acorta un asiento demasiado profundo

Si el asiento es tan profundo que el borde se clava detrás de tus rodillas cuando te echas hacia atrás, coloca un cojín firme detrás de la zona lumbar. Esto acerca el respaldo para que puedas sentarte bien atrás y aprovechar el soporte sin que el borde del asiento te moleste. Como ventaja adicional, suele colocar el soporte en la zona lumbar real en lugar de dejarlo demasiado alto.

Ajusta el resto a tu medida

Unos últimos retoques ayudan. Si los reposabrazos empujan tus hombros hacia las orejas, bájalos o quítalos por completo. E incluso la configuración más ergonómica funciona mejor cuando te mueves, así que levantarse regularmente sigue siendo importante. Si quieres estirarte después de estar mucho tiempo sentado, VIDA tiene un breve vídeo de estiramientos guiados que puedes seguir a tu propio ritmo.

Una lista de verificación rápida para empezar