

Estás profundamente dormido cuando, de repente, el gemelo se te agarrota en un nudo tenso y doloroso. O te despiertas con los gemelos cansados y doloridos tras un largo día. Los calambres nocturnos en los gemelos son sorprendentemente comunes, y existen algunas medidas sencillas que pueden ayudar.
Alrededor de un tercio de los adultos mayores de 50 años sufren calambres nocturnos en las piernas, aunque pueden afectar a personas de todas las edades. Suelen producirse cuando el pie está estirado, lo que acorta el músculo del gemelo.
Cuando estás en la cama, las sábanas remetidas o el peso de la ropa de cama pueden empujar los dedos de los pies hacia abajo durante horas. Esta podría ser una de las razones por las que los calambres suelen aparecer por la noche.
Un estudio reveló que las personas que realizaban estiramientos de gemelos e isquiotibiales antes de acostarse tenían menos calambres nocturnos y de menor intensidad que las que no lo hacían. Un estiramiento suave de gemelos contra la pared antes de dormir puede ser de ayuda.
Aflojar las sábanas a los pies de la cama o colocar una almohada bajo las mantas para evitar que el peso recaiga sobre tus pies puede evitar que los dedos se mantengan estirados.
Tirar suavemente de los dedos de los pies hacia ti, o ponerte de pie y apoyar el peso sobre el pie, puede ayudar a aliviar el calambre. A algunas personas también les ayuda caminar un minuto.
Pasar mucho tiempo sentado o de pie puede dejar los gemelos cansados al llegar la noche. Moverse con regularidad durante el día puede ayudar. VIDA también dispone de vídeos cortos de elevación de talones para ayudar a ganar fuerza.
Afloja las sábanas a los pies de la cama y prueba a hacer un estiramiento suave de gemelos contra la pared antes de dormir.