

Puede que ahora duermas bien, pero los dolores van y vienen, y es posible que haya momentos en los que vuelvan a despertarte. Tener un plan sencillo preparado te permite actuar con antelación, antes de que unas cuantas noches difíciles se conviertan en una racha más larga.
Los especialistas en sueño suelen terminar sus programas ayudando a las personas a prepararse para posibles recaídas. Las investigaciones sugieren que los beneficios de estos enfoques tienden a durar meses después. Parte de ello se debe a saber qué hacer si las cosas se tuercen.
Muchas personas notan algunas señales antes de que el sueño empeore, como:
Detectar esto a tiempo te da ventaja.
Cuando notes las primeras señales, puedes intentar lo siguiente:
Tu control semanal te ayuda a detectar cambios a tiempo. Si tu sueño empieza a empeorar, tus vídeos y artículos de VIDA están ahí para ayudarte a retomar el buen camino.
Escribe tu propio plan de tres pasos usando los anteriores como guía. Guárdalo en un lugar fácil de encontrar, como en tu teléfono o junto a la cama.